sábado, 2 de enero de 2010

REPAROS

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Solo hay dos maneras de ser honesto, una consigo mismo y otra con el resto. Que coincidan es una posibilidad.
Lo anterior no deja de ser pura retórica y con ella Pericles hundió Grecia y vete a saber cuánto futuro.
Hoy ya no es necesaria la retórica para hundir el mundo. Pericles era un cabrón inteligente, gracias a eso Grecia terminó como terminó. Aznar, Blair y Busch son como él pero estúpidos. Pericles sabía hablar, ellos ni eso, sin embargo, han conseguido lo mismo. Será que la gente ya ni siquiera precisa de retórica, para ser arrastrada al desastre y a la indecencia.


Me sorprendió el hecho que ni Mónica ni yo pudiéramos soportar ver, como José cortaba en dos los bogavantes mientras se movían; tampoco como asaba las navajas aún vivas. No lo soportamos y tuvimos que salir de la cocina, mientras los demás se quedaban para ayudarlo.


Susana era la más bella de todas, también la más seria y cuidadosa, y que participaba con más modosidad en nuestras fiestas. Eso no significa que le afectase o tuviese moralina. El que se prodigara menos no la hacía más recatada; más bien no sentía tanta necesidad de divertirse sexualmente, especialmente con extraños.
Los años no han pasado en balde para ella. Mónica ha seguido conservando su belleza, la juventud, la delicadeza de sus facciones; como probablemente Amara, si no fuera por los estragos producidos por la enfermedad y la medicación.

Ayer, tanto Mónica como yo echamos en falta a Anna. Por amor, cercanía... identificación.
Anna, como nosotros, nunca ha necesitado de nadie ni le gusta involucrar a su entorno en sus historias. No quiere ayuda económica y siente un profundo desprecio hacia las ONGs. Según ella, igual que nosotros, el que no lucha no merece que nadie venga en su ayuda. Ahora bien, cuando la encuentra, se entrega hasta el final sin que nadie se lo pida.
No sabemos lo que hace en la frontera birmana, ni siquiera sabemos si está allí o trabaja en el interior del país, que es lo más seguro. Pero sea lo que sea, tenemos la seguridad que es de provecho y que más de uno daría lo que fuera por apresarla.


No sé qué nos ha podido hacer tan sensibles al dolor ajeno, al de los animales... 
Si no fuera por lo que nos gusta la carne, seguramente Mónica y yo nos convertiríamos en vegetarianos.


Nunca le pregunté a quienes utilizó para cumplir lo que se le encomendó. No debía preguntárselo, no debía responderme, tampoco hacía falta.
¿Lo sabía?
No. Sólo lo imaginé.
Tampoco los conocía demasiado bien. Sabía que eran de tanta confianza como cualquiera, pero se necesitaba algo más que fidelidad y mucho más que sangre fría y convicción. Estoy seguro que fueron ellos, un hombre y una mujer; y ella también. Nunca dejaba solo a nadie, nunca quedaba nadie tras suyo.
Cuando a los pocos días le pregunté si me necesitaba, respondió no, cuando si quería que le buscara alguien de confianza, me miró en silencio. Las palabras sobraban.


Hace unos días me topé con Xavi en el Metro. Hablamos de todo un poco, de su trabajo, del mío...
- Sebas se mató, creen que voluntariamente. Yo lo creo. Sebas no va solo al Pirineo porque sí y cae desde lo alto de un precipicio por accidente, sin llevar su ala Delta. Jordi murió hace poco de un colapso cerebral o vete a saber. Eso me dijo su compañera.
- ¡Joder! Hoy mismo llamaré a Mónica para contárselo-
- Ya lo sabe. Pensaba que te lo habría dicho-
A veces parece que Mónica vive en otro mundo o quizá solo lo aparente. Quizá sea una manera de decirme que por mucho que me quiera, que nos queramos y seamos uno, hay cosas que no las olvida.
Santi se pegó un tiro frente todo el mundo. Ella lo supo desde el primer día y tuve que enterarme al cabo de los años. Igual que cuando murió Carles de un cáncer hepático.
Todos hombres, ninguna mujer...
A los suyos apenas los conocía. Ni siquiera Tomás, que lo controlaba todo, que lo sabía todo, pudo entrar en su sagrado y hermético mundo. Veíamos como se movían, actuaban... pero apenas conocimos alguno de ellos, de ellas, y solo subrepticiamente, como por casualidad, de lejos y con un saludo por su parte, una sonrisa y media explicación cuando le preguntaba con la mirada.

Es curioso que seamos nosotros los que no soportamos ver un bogavante “sufrir”, que no podamos ver, siquiera, una granja de gallinas ponedoras.
En el ejército maté un cerdo, conejos... Lo pasé mal. Ahora, con los años y después de tanto horror, sería incapaz de matar una gallina, un ratón.


Y me divierto mirando videos en You Tube sobre los que se lanzan al mar desde las rocas, como escalan y se tiran desde lugares y alturas de vértigo.
Y recuerdo como con Lourdes nos lanzábamos desde lugares parecidos, tal vez más increíbles por accidentados; como por mi miopía me sacaba las gafas y Lourdes me señalaba, una vez en el agua, el lugar exacto donde debía sumergirme. Y yo, confiando en su criterio, me lanzaba. Hace dos años aún lo hacía, no desde tanta altura, esta vez sin que nadie dirigiera mi salto gracias a las lentillas.

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domingo, 27 de diciembre de 2009

PARADOJAS

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Mi hija me ha regalado “Los hombres que no amaban a las mujeres”.
Hace un par de días discutía el progresismo de su madre.
- Mamá no es tan progre como crees o quieres creer-
Su madre es mucho más progresista que ella, si a esta palabra se le quiere dar un significado social; en el caso que fuera por su liberalidad, la cosa no tiene ni color; si es por la del sexo, mejor no hablar.
Mi hija ya tiene 27 años, es lista e inteligente; brillante según sus profesores y el coeficiente de inteligencia. No obstante descubro que de intuición tiene poca, y no por lo que piensa de su madre, a la que hay que felicitar por haberla engañado hasta tal punto, sino por cómo utiliza sus habilidades.

Hace tiempo que al pasar por los escaparates miraba el libro, los tres, para ser más exacto. Pero mira... soy incapaz de gastarme tanto. Prefiero esperar las rebajas, a que estén en el mercado del libro usado. No es cuestión de economía, ya que, probablemente, podría adquirir una librería entera, sino por vergüenza.
Cuando compré mi actual coche, a Amara le di a escoger el que quisiera, excepto uno que fuera caro de mantenimiento. La hora de trabajo de Mercedes, BMW o Audi es prohibitiva, en cambio, la mecánica de los dos primeros deja mucho que desear y la del segundo es idéntica a la de SEAT, Volkswagen o Skoda.
Nunca me ha gustado tirar el dinero.



Hace unos días cambié la caldera de la calefacción, justo a tiempo, por suerte.
Cansado de esperar que mi hija consiguiera la que me prometió, fui a Leroy Merlín. Allí estaban todas excepto la que mi hija pretendía comprar: la Saunier Duval. Vi unas estrellas al lado de cada una: Junkers, Roca, Vaillant, Fagor... Y le pregunto a un chaval disfrazado de dependiente-técnico su significado.
- Es por la calidad- dice -A más estrellas, más buena-
Me lo quedo mirando...
- ¿No me digas que la Fagor es la mejor?-
El chaval se encoge de hombros.
- Es lo que dicen los instaladores y la estadística de reclamaciones. A cada queja y reparación, un palito. La Fagor es la que menos tiene-
¡Qué cosas! La más barata, la nacional, la que no es alemana o francesa... va y es la buena.
Cada día se aprende algo nuevo.
Le pregunto por la Saunier Duval y me cuenta que sí, que dicen que vale la pena, pero ellos no la gastan.
Llamo a mi hija...
- Papa... ya la tengo-
¡Hala! Ya no debo preocuparme, pero he aprendido otra cosa.



Hace años tuve que cambiar el frigorífico... Voy al Corte Inglés a ver lo que hay. Un tipo muy serio, disfrazado de gerente-vendedor, me enseña todo lo que tienen...
- La mejor, caballero, es esta, una Bosch, alemana como dios manda-
Miro el precio y siento un rebote en el pecho.
¡La leche! Si que son caros los condenados. Le digo que lo pensaré con la mente fija en la tienda del barrio, aquella que, para variar, Amara es amiga del dueño, del hijo y hasta del gato.
- ¡Hola!... vengo del Corte Inglés y me han recomendado una Bosch-
El tipo se encoge de hombros.
-La vendo bastante. Mírala por atrás, ábrela... ahora abre esta (una Edesa)-
- Son idénticas-
- Ya... es que la hace el mismo. Salvo el cristalito de la luz, el mango y la rebaba de adorno, el resto es igual. Ahora tú decides-
Me llevé la Edesa.



Y mi amigo Sebas, gerente de la antigua Wintertur, con el SEAT Toledo diesel. Tan chulo que es, tan cuidadoso con la imagen... Cuando compró el segundo le pregunté si tenía una fijación, ya que sabía que le gustaba y de sobras podía comprar el BMW.
-Sabes... en la compañía tenemos una estadística de los coches que utilizan la grúa. Adivina cuál es el que vamos a buscar menos y cuál de los más-



Y ya llevo unas horas leyendo a Larsson. Es farragoso como avisó mi hija.
- Al principio te cansará, pero tu sigue... que ya verás-
Uno de los primeros fans de Larsson fue Guardiola, el entrenador del Barça, que no tuvo empacho en recomendarlo a los periodistas, un día de esos que se sintió didáctico.
- Es la lectura que recomiendo a mis jugadores-
No van a creérselo, pero Guardiola cuida incluso lo que leen sus pupilos. Y no sé si ganan por eso o ayuda, no sé...



Moraleja: las cosas son tan engañosas y paradójicas como el hombre.


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lunes, 21 de diciembre de 2009

CON FRÍO Y VIENTO

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El próximo mes uno de los mejores neurocirujanos del mundo la operará. La convalecencia será larga y, probablemente, dolorosa. Sin embargo, todo parece indicar que Amara saldrá del pozo en el que se encuentra. La intervención es delicada y muy peligrosa, tampoco solventará todos sus problemas, ni siquiera se espera que sea totalmente exitosa; pero, en caso que salga bien, aumentará mucho su calidad de vida, lo suficiente para abandonar la mitad de la medicación y poder seguir un régimen alimenticio.
Es posible que Amara vuelva a ser quien era y eso, aunque sorprenda, ya se nota en su conversación y en su espíritu. Ya no necesito esforzarme para que vuelva a sentir ganas de vivir, tampoco debo preocuparme de esconder los mórficos. Su ansia de ser, la renovada esperanza, hacen que los controle por sí misma. Ya no es más importante combatir el dolor que seguir viviendo.




El viernes cenamos con José y Mónica, el sábado almorzamos con Joan y Vicki, el fin de año lo pasaremos con José, Mónica, Pere y Susana. Con un poco de suerte las cosas pueden volver a su cauce.
Si Amara sana y vuelve a ser la misma, me siento capaz de mover el mundo, hacer que cambie el sentido de las agujas de nuestro reloj. Y es que la solución solo vendrá si somos capaces de volver a empezar.
Dicen que lo mejor es olvidar, dejar que el tiempo solucione los problemas y enfrentamientos; y no es así. El tiempo pudre y corrompe, separa y, aunque el hombre olvide aquello que lo enfrentó y recuerde lo que lo unió, el despego hace mella y ya nada es como fue. Es mejor enfrentarse al problema e intentar solucionarlo desde su misma raíz, y si no se puede, siempre nos tendremos a nosotros mismos y la tranquilidad que se intentó.



Amara me ha llamado al trabajo. Quería que le facilitara la manera de llegar a unos archivos. Ha visto la pantalla de mi sesión...
- Es preciosa, estamos muy bien. Mónica está guapísima ¡Qué bien que nos tengas aquí, a las dos!-
Amara y Mónica sentadas en la cresta de una montaña cercana a nuestra casa pirenaica.
¿Qué más quiero?
¿Qué más puede querer un hombre?

Cuando las oigo conversar por teléfono, cara a cara… me emociono; cuando casualmente oigo su risa, siento su complicidad… me enorgullezco y pienso en la suerte que tenemos José y yo.
Dos mujeres con sólida personalidad y de fuerte carácter, que han sabido compartir el amor de sus respectivos compañeros, el sexo y la intimidad hasta un límite difícil de igualar.
Cuántas veces he dormido abrazado a las dos desnudas y bellas mujeres. Y cuántas he creído, al despertar, que vivía en un sueño.
Mujeres que sentían placer de compartirme con besos, sexo y caricias, siempre con amor y ternura, con pasión y fantasía y, a veces, con salvajismo y brutalidad. Que se reían y se divertían con avispada y traviesa inocencia, que se ayudaban para volver loco al macho de turno, que no temían las consecuencias de su ímpetu, de la satisfacción de sus instintos animales y espirituales.
Dicen que el hombre es distinto, que su amistad perdura y soporta, que es más capaz de compartir… Yo puedo demostrar que las mujeres no son distintas, porque lo seguro es que ninguna de las dos es masculina.
A Amara le gustaba la sorpresa, el juego y lo imprevisible; que sus conquistas se apropiaran de su fantasía. Y para conseguirlo utilizaba la insinuación y la seducción, hasta el punto de convertirlas en arte.



La mirada directa y risueña a los ojos, otras veces simulando vergüenza y turbación; el movimiento de sus manos, de su cara... su cuidada despreocupación, la cadencia de su voz, la respiración, unas veces tranquila y otras agitada. Nunca emitía un gemido aprobatorio o insinuante, lo consideraba de mal gusto y artificio; los dejaba para la cópula o después de ella, como demostración de hembra gozosa y gozada, pero con ansia de ser más satisfecha; aquello que al macho que se precia, aun reventado, le enloquece.

Mónica amaba el derroche, el sexo directo y sin subterfugios. Miraba a los ojos a sus potenciales amantes hasta hacerlos sentir desnudos y follados; que sintieran la necesidad de abrazarla, amarla con fuerza y pasión, devorarla sin freno.

A las dos les enloquecía sentir encabritarse a sus amantes, su extenuación y derrumbe; ver sus miradas enfebrecidas por el deseo; oír sus lamentos y sentir el estremecimiento de sus cuerpos. Y llevaron el arte amatorio hasta un límite difícil de entender e imposible de transcribir con palabras.



Con frío y viento, hoy ha sido el primer día, lunes, 14 de diciembre, que ha comenzado mi entrenamiento.
Me he levantado a las seis, con mi habitual y frugal desayuno, una manzana para mediodía y un bocadillo al llegar al bar de Mey, mi buena amiga china.
Quince kilómetros de ida. La vuelta en Metro dado el empeoramiento del tiempo. No es bueno tirar tanto de uno mismo. Ya habrá tiempo.
Eso debería hacerlo cada día, aunque me temo que va a ser imposible. Trabajo demasiado y físicamente, de pie y andando de un lado para otro. Hoy el bocata ha sido de atún, el próximo veremos.
No creo que hayan muchos locos que hagan eso, tampoco los hay para tanto trayecto en bicicleta en una ciudad como esta. Lo más que pedalean son cinco o seis kilómetros, algunos jóvenes hasta diez. Quince de ida y de vuelta, cuatro locos como yo.



Ayer volvimos a comer en casa del paquistaní. A Amara le gusta, sobre todo hablar con él. Y una vez más conversamos de comida, de cómo se alimenta la gente de las montañas de su gran país, del arroz del delta, de las mazorcas asadas, que la gente come con sal en las calles de su ciudad... Y me reía al ver su cara de asombro. Ahora ya no se cree que no haya estado allí. Amara me observa y escucha con admiración. Cree que la red lo es todo, lo cuenta y enseña. El paquistaní, más acostumbrado a ella, sabe que no es así.

Ahora, al hablar y pensar en el Camino que pretendo hacer, recuerdo el que hice con Anna. Y pienso en lo curiosa que es la naturaleza humana. Curiosa y paradójica.

Escribir como hago yo, es rememorar, analizar y ahondar en los más profundos sentimientos; descubrir, que no redescubrir, el talante y la personalidad de uno mismo y su entorno.
Con los años te das cuenta que, el sensible y tierno, el que siente empatía por el prójimo, gozo con su placer y desolación con su dolor, es el fuerte, el que soporta y lucha. Lo contrario que el frío y duro, inalterable frente la desgracia ajena; que es débil e incapaz de luchar por sus creencias.
El poder corrompe, pero aún es más corrosiva la cobardía, la rendición a la dificultad y el sacrificio. Y el poder lo sabe y lo utiliza como arma. Aparenta más fuerza de la que tiene, para subyugar al débil, convencerlo que toda resistencia es inútil.
El hombre es tan paradójico como la vida que lleva.



No puedo dialogar con José. Entiendo que no todos los políticos son iguales. Los hay listos, que engañan y roban; y también tontos que trabajan y aceptan la corrupción del sistema, que defienden a los listos como un mal menor.
No puedo dialogar con mi amigo-hermano. Prefiero hablar de su trabajo, de nuestros sueños, de sexo...
Ahora todos hablan de Unió y su sistema de financiación, tan cristianos ellos.
Me fascina la facilidad que tiene la sociedad de mi pequeño país en escandalizarse. Todo el mudo conocía lo de las facturas falsas. Era de esperar después de haber perdido el poder. No podían mantener su nivel, sus gastos sin poder meter mano en las finanzas de la Generalitat; sin sus inteligentes trapicheos, maletines llenos de dinero a cambio de contratos.
Hace tiempo que corren facturas falsas. ¿O es que alguien piensa que las fundaciones políticas sirven para otra cosa?
Las empresas no dan dinero a un político por nada o sólo porque les cae simpático. El empresario pide algo a cambio: blanquear dinero es una opción, ensuciarlo es otra. Pensar que una sociedad anónima o multisocial, dispondrá de dinero para financiar las expectativas políticas de un individuo, para que pueda circular con chofer y Mercedes... sin darlo a conocer a sus asociados de distintas sensibilidades ideológicas, sin dar una explicación convincente, es tan ridículo como estúpido.



Los historiadores engañan, escriben según lo que creen y su ideología, no pueden abstraerse de ella. Pero no solo ellos mienten. La historia también engaña.
Muchas veces el ganador es el perdedor y viceversa. Los periodos que deciden el curso social de la humanidad, nada tienen que ver con el instante en que transcurrieron. El análisis de una situación histórica no puede analizarse por lo que se hizo o deshizo en su momento sino mucho antes y de manera global.




Hace poco y cenando con un famoso oceanografo (no sé si es la palabra adecuada), hablábamos sobre la irreversibilidad del cambio climático, algo más que evidente para alguien que medite sobre lo que son los gases, su volatilidad, densidad y los cambios producidos en ellos por la luz y la temperatura.
En estos momentos recibimos el efecto de los gases que soltamos hace una media de quince años. Unos diez y otros veinte años.
Mi viejo amigo me comentaba que sus amigos y compañeros climatólogos estaban en completo desacuerdo con Lovelock y su hipotética Gaia.
Lo curioso del caso es que los mismos climatólogos mantienen sus mismas teorías, esta vez con datos que las reafirman en cascada. El problema, supongo, es producto de la envidia, los celos o el indisimulado odio al que sobresale de una sociedad cerrada, lo merezca o no, sea por su capacidad de expresarse u otra.
Mi amigo me hablaba de los cambios de las corrientes submarinas en el Mediterráneo, los más importantes del planeta, a causa del cambio climático; y la incapacidad del instituto oceanográfico para conocer con exactitud su resultado, sobre todo porque nadie sabe hasta dónde llegará ni cuando parará. Nadie tiene la llave para ponerle freno o decidir qué día se hará.
Mi amigo había estado hacía poco en la radio y la televisión. Allí, en cambio de preguntarle sobre su materia, se empeñaron en preguntarle sobre el negacionismo.
Parece ser que su educación evitó terminar la entrevista. El negacionismo es, para él, de estúpidos a los que ya nadie, en el mundo científico, tiene en cuenta. Pretender una entrevista con este científico para hablar de negacionismo es de incultos -Y me pregunto sobre la cultura e inteligencia de nuestros periodistas-
La libertad de expresión, el hecho que cualquiera con un poco de labia y una organización detrás, pueda hablar sobre lo que le venga en gana, hacen que exista negacionismo sobre la evolución, sobre si la tierra es redonda, sobre los campos de exterminio nazis o, incluso, sobre la existencia de Napoleón.
Hoy sabemos con certeza que el cambio climático es irreversible, quizá por eso gran parte de los políticos no tengan demasiado interés en combatirlo.
La inversión necesaria es demasiado grande y los periodos políticos muy cortos. Nadie está preparado para enfrentar a la sociedad, a un gasto multimillonario y sin ningún beneficio inmediato o perceptible. La oposición se lo comería, su partido político caería en el olvido... No obstante, nos enfrentamos -ya está ocurriendo en estos momentos- a las migraciones más importantes de la historia.
Deberíamos saber que los habitantes de los deltas deberán emigrar. Y no son unos cientos de miles, un millón, a lo sumo, como los de la Oceanía, que ya han negociado su implantación en Australia y Nueva Zelanda. Son cientos de millones de Bangla Desh, de Paquistán y de la India que viven en los deltas y valles del Indo y el Ganges; millones de la Louisiana y casi toda la costa Este de los EEUU, etc.
Con mi amigo hablábamos del avance del desierto del Sahara, de los problemas que tenemos con los cultivos causados por el cambio de pluviometría durante la época de las lluvias en el subsahara...
Y me pregunto si todavía nadie se ha dado cuenta, que la actual migración hacia Europa, ya es parte del cambio climático.


(Mi comentario publicado en el blog de Manuel Conthe.)


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sábado, 12 de diciembre de 2009

BRINDIS

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Qué quieres... estaba preparando uno de mis largos escritos. Amara y Mónica, una vez más eran mis musas; aunque hoy me doy cuenta que la única que tengo es el amor.
Pero no. Hoy no escribiré sobre mí ni mi amor sino que brindaré por un amigo


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lunes, 30 de noviembre de 2009

LA BÁSCULA

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El que me lee sabe lo enemigo que soy de las citas. Este no es el caso, ya que solo transcribo del pensamiento de un hombre cabal.

"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejercitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, esos y todas las instituciones que florecerán en su entorno, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron."
(Thomas Jefferson).

Al pueblo norteamericano le faltó tiempo para despreciar la recomendación de uno de sus padres, por cierto, el más inteligente.




Me encanta hablar con el paquistaní del restaurante, un tipo simpático e interesante, adaptado a la sociedad catalana, pero manteniendo intactas sus costumbres y cultura.
Me fascina la facilidad que tienen los paquistaníes en adaptarse a nuestro pequeño país, aunque, según él, nosotros hacemos lo mismo allí.
Hace un par de semanas, estando ingresada Amara, me contaba que su padre, de joven conoció una pareja de catalanes en Lahore, su ciudad. No le pregunté la fecha. Sería el colmo de la casualidad que aquella pareja fuéramos Anna y yo.
El pasado sábado, ya con mi compañera, hablamos de Lahore y del Punyab. Era la segunda vez; la primera lo hicimos de Rawalpindi. Entonces, sorprendido, ya me preguntó si lo conocía. Esta vez, al evocar sus típicas casas de dos plantas, los pequeños jardines, su gran extensión... Amara, ante su incredulidad, le explicó que yo era muy culto.
Me reía en mi interior. Aún osé preguntarle si a él también le gustaba llamar Pindi a Rawalpindi. Casi nadie lo hace, solo sus habitantes y no todos. No le hablé del olor de Lahore, de la belleza y amabilidad de su gente; todo lo contrario que la de Pindi. La primera sorprendida sería mi compañera.
Es curioso que nunca le haya contado esta historia, tampoco la de Perú. Amara sabe muy poco de mí antes de conocerme. Ni siquiera conoce los lugares donde viví, las comunas; solo lo que nuestros amigos, José, Joan... cuentan. Anna tampoco habla de aquella historia. Es como si nunca hubiera existido.
De Perú nadie sabe nada. Lourdes siempre fue una desconocida para ellos. Saben que existió, pero más por su hermana Inma, la actriz de teatro y cine, que por mí. Ni siquiera Mónica conoce toda la historia. Sólo Pili, mi amiga hermana, la conoce en su totalidad. Vivimos juntos demasiados años.



Fui a cenar a la Báscula con mi hija y su nuevo compañero, después dejé que me invitaran a unas caipirinhas en el Berimbau, mi pub preferido. Y ella me comentó, divertida y achispada, que quería escribir mis memorias. Me reí... No me gustan las memorias y de escribirlas lo haría yo mismo. Prefiero que a mi muerte, que espero sea muy tarde, descubra mis papeles, mis escritos y, si se atreve, escriba una historia.
María me conoce e intuye lo que no sabe, aunque igualmente se sorprendería.
Hablamos de la fiesta en la que participó en casa de Albert. Todavía la recuerda. Dice que nunca la olvidará.
Rock étnico tocado en vivo por sus mismos compositores, baile sin complejos, sexo sin prejuicios... una fiesta abierta en la que cada uno hacía lo que le venía en gana sin sentirse condicionado.
Y le cuento la que Mónica y yo participamos en Ibiza.
- ¿ Mónica?-
No comprendo su sorpresa. Siempre pensé que sabía lo nuestro o, por lo menos, que habíamos sido más que amigos-hermanos.
Y me río al ver su asombro.
¿Por qué descubrirle más de lo que sabe o imagina? Dejemos que siga pensando que lo nuestro fue pasajero y solo anterior a Amara.



Mónica ha conseguido localizar a Anna, aún no me ha dicho cómo.
Biel está en París. Es lo que creemos, aunque quizá esté en cualquier lugar de Francia haciendo algo que no nos interesa saber o preferimos desconocer.
Anna está en algún lugar de la frontera tailandesa con Birmania, parece que junto un numeroso grupo de activistas birmanas. Conociéndola sé que la frontera ha dejado de ser un impedimento para ella, también que a estas alturas y por la facilidad que tiene con los idiomas, debe pasar por tailandesa con la documentación adecuada.
Mónica está contenta. Ya sabe dónde está su amiga. Contenta y tranquila, todo lo contrario que cualquiera, incluso si mañana descubriera que ha dejado la piel.
Anna es así, siempre lo ha sido, tanto en Barcelona como en medio de la Pampa.
Mi amiga-hermana-amante está donde se siente hombre y la envidio, de verdad que la envidio.
Yo soy distinto, demasiado extremo, violento y frío; inconformista con lo establecido y sus leyes. ¿Por qué hay que seguir unas normas diseñadas para maniatar al débil y confundir al justo?
Me cuenta Mónica que la oposición al gobierno birmano ya no es bien vista entre sus vecinos, que algunos grupos, entre ellos el de Anna, han sido expulsados de la frontera. La visita de Obama y la nueva política norteamericana así lo demanda. Los chinos son demasiado fuertes y amparan la dictadura, tienen demasiados dólares y no conviene disgustarles.



Hoy intentaba rememorar el olor de los lugares donde he estado, tan distintos como peculiares según quién lo cuente. Me cuesta recordarlos, quizá porque en poco tiempo me acostumbré a ellos. Aún así, en algunos casos es inevitable. El de la aldea Pito en medio de la selva amazónica, el humo de sus hogueras; el de las chabolas de los indios en Maldonado, de excrementos y enfermedad. Olores que intento recordar y que en aquel momento me impresionaron profundamente, tanto que si hoy tropezara con uno de ellos, lo reconocería al instante.
Y este tema es recurrente de mi paseo en bicicleta, del que hablé hace poco; de la casa comuna que facilitó el contacto, con parte del cuadro médico del antiguo Hospital Clínico.
Recuerdo el intenso y desagradable olor de aquella casa, mezcla de acre y agrio, en comparación a la nuestra de Horta, tan limpia y ventilada por el trabajo de nuestras dos compañeras y madres solteras, la de Fez y la malagueña. El resto éramos limpios, pero más por seguidismo y vergüenza que por convicción; aunque pronto nos acostumbramos al gusto del orden y el olor de la limpieza.
Curiosamente no recuerdo olor alguno en Cachemira, tal vez por la enorme altura de sus montañas, por el sol que lo quemaba todo, incluso nuestra piel si nos descuidábamos, por el aire que secaba los excrementos en pocas horas...
Los pastores mantenían sus cabañas, en las que Anna y yo dormimos tantas noches, limpias de cualquier desperdicio o estiércol, con un orden y delicadeza casi obsesivos; al contrario que en el altiplano peruano, casi tan alto, seco y frío como el Karakorum. De ellos aprendí a utilizar el excremento de los animales para taponar la separación entre las piedras de la cabaña donde viví con Lourdes, en el Cap de Creus, y así evitar la filtración del agua de lluvia.



Dicen que vivimos en un país libre, en el que la libertad de expresión y de opinión es su bandera. Sin embargo, está prohibido el seguimiento de Almanar, una cadena oficial libanesa, con la excusa, ladina y cobarde de ser la voz de terroristas. No prohíbe la israelí, provocadora y alentadora de asesinatos y robos.
Leo que los suizos han prohibido, por referendo, la construcción de minaretes; y no lo encuentro mal si no fuera porque han utilizado, como una de las excusas, la discriminación femenina. Estoy seguro que rectificarán con urgencia mediante otra consulta, cuando los jeques árabes, tan hipócritas como ellos, comiencen a retirar los fondos del país.

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sábado, 21 de noviembre de 2009

A VECES MATAR NO ES UN CRIMEN

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"La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo". (Blade Runner)



¿Interesa a un trabajador el narcotráfico, la corrupción?
No.
¿A un industrial?
Tampoco.
¿Le conviene a un ejecutivo de empresa, a un profesional liberal: médico, arquitecto, ingeniero?
Es evidente que no.
Entonces, si la gran mayoría, no solo la occidental, no desea ni le conviene nada de todo eso, ¿por qué existen los paraísos fiscales?
Porque los gobiernos y la banca se niegan a desmantelarlos. No les interesa ni les conviene. En la última reunión del G20 lo dejaron muy claro, sobre todo Obama y Gordon Brown.
¿Para qué sirven?
Para esconder y manipular el dinero de la mafia, de la corrupción, del narcotráfico.

El típico procedimiento de investigación policial nunca falla: si encuentras a quién beneficia descubrirás el culpable del delito. En este caso es mucho más claro: dime quién lo defiende, alienta y monta y señalaré el delincuente.
Si nos acercamos a las islas Caimán, las Marshall, Jersey, Gibraltar, etc. descubriremos a toda la banca, desde el pequeño banco de Sabadell hasta el banco central ruso; desde el Santander hasta Caja Madrid. Allí están con licencias pagadas a los respectivos gobiernos locales, en despachos muchas veces situados en una vulgar vivienda. No se necesita más. El dinero es virtual, no se toca ni se ve, pero está. Es de los estafados de medio mundo, del erario público de cientos de países y está a nombre de distinguidos próceres, alcaldes, expresidentes, banqueros, financieros, narcotraficantes y mafiosos, dictadores africanos, traficantes de piedras preciosas, de oro...

El sistema es sencillo y nace desde las matrices bancarias. La legislación está perfectamente diseñada de manera que se pueda perder el rastro y la identidad de los beneficiarios; y el sistema bancario, aprobado por los distintos bancos nacionales, facilita su opacidad. Para ello es necesario crear en pequeños lugares: islas, principados... centros financieros extraterritoriales, que, aun siendo de soberanía de los grandes estados, mantienen una independencia controlada y están exentos de impuestos y de las leyes que rigen en las distintas metrópolis.
Con cien mil dólares se puede montar un casino virtual en cualquier islita de soberanía británica o norteamericana, el mejor y más seguro blanqueador de capitales; y con mucho menos una oficina bancaria.




El hombre es de naturaleza destructiva y, hasta que no se transforme, su historia y su vida estarán rodeadas de dolor: el que produce a su prójimo y el recibido por éste.
En apariencia solo una minoría es la destructiva: la que gobierna. Pero no, no nos engañemos. Debemos ser sinceros y aceptar nuestra naturaleza, solo entonces podremos combatirla.
La destrucción, la maldad, el terror producido a los demás; siempre buscando un ilegítimo interés, generalmente como excusa para esconder la verdad; por placer, morbosidad, sentirse superior sabiendo que no se es. Incluso el pacífico, el bondadoso cae en la tentación de la conmiseración hacia el débil; merecedor de su limosna o tiempo. Una refinada forma de destruir, atemorizar, hacer que el prójimo se sienta inferior y deba agradecimiento al presunto superior.

El hombre puede haber sido perseguido, sufrido el peor horror como el pueblo judío; y convertirse en el espejo de su verdugo al encontrar otra sociedad más débil. Y perseguirla, asesinarla, acorralarla con insana satisfacción por considerarla cultural y racialmente inferior.
Hoy, de todos los judíos, solo una inapreciable minoría se considera igual a los demás; el resto se siente superior, sobre todo en comparación a sus vecinos. Una mayoría considera a los palestinos no merecedores de vivir y una minoría se siente condescendiente con ellos. Lo único que impide su eliminación es la propia debilidad y la presión del extranjero. Tanto unos como otros son racistas y xenófobos, igual que sus antiguos verdugos, los nazis.




Leo una de las más bellas historias, la caída del muro de Berlín; la revuelta del pueblo alemán...
Realmente allí se conquistó la democracia gracias al pueblo, su mayoría. Aquí, si fuera por ella, aún viviríamos en un estado autoritario, medio africano y rodeado de democracias.
La gente, cuando me lee o escucha, se irrita y no debería. Y es que olvida con facilidad, sobre todo cuando se descubren sus vergüenzas y cobardías, que aquí solo lucharon unos cuantos, aunque con mucho empeño y en pocos lugares.
Es bueno, también, recordar que esa cosa que tenemos, que algunos llaman democracia aun siendo una vulgar partitocracia, se conquistó pese la encarnizada resistencia de algunos, que hoy navegan con la bandera constitucional como si solo fuera suya. Encarnizada y sangrienta la de Fraga y sus compinches, la de sus seguidores, algunos de ellos antiguos chacales y resistentes.

Vale la pena leer la carta que Pilar Nebrera envió a Rajoy.
Esta buena mujer, con la que me unen pocos lazos ideológicos, pretendió cambiar el sistema político desde los mismos partidos empezando por el suyo, el más inmovilista. Aunque debemos reconocer que habló con todos excepto IU o IC, que viene a ser lo mismo. La buena mujer habló, incluso, con ERC. El resultado ya lo conocemos, aún se ríen de ella.
La muy inocente quería terminar con la disciplina de voto, con el borreguismo intelectual de nuestros simpáticos dirigentes y con las dinastías políticas.
Me pregunto si alguien, algunos de esos dirigentes; sobre todo los del PP, se consideran más inteligentes que Nebrera. Es evidente que Alicia Sánchez Camacho no.
A mí, Montserrat Nebrera me cae bien, y no solo porque en una de sus mejores fotos lleve una camisa fabricada por mí.



Hace unos días ofrecieron por el canal 33, uno de los mejores de Europa y tan denostado por la caverna del resto de España, -no sé de qué se quejan si no lo ven ni lo pagan- un documental sobre la transición. Me gustó por el trabajo realizado y porque si lo unimos al emitido anteriormente saldría gran parte de la verdad. No pasa un año que realicen uno nuevo, cada vez más próximo, más certero.
No sé lo que esperan. Quizá que algunos pierdan la timidez y otros la rabia, quizá que muera su último creador, que todos conocen y no se atreven a nombrar.




No debemos perder la perspectiva. Dentro de mil años las palabras franquismo, partitocracia, ultraliberalismo... apenas tendrán importancia, en cambio amistad, traición o asesino seguirán teniendo el mismo significado.




He visto más horror del soportable, aun así no he vivido el peor: la guerra tal como la cuentan o es. La he visto, rozado... pero no la he sentido en mi piel; y eso es algo que, aun pareciendo una locura, he echado en falta, porque el que ha estado tan cerca de ella, de su injusticia y su crueldad, siente la necesidad de inmiscuirse.
En las guerras, mal que pese a literatos, filósofos y mentecatos, hay buenos y malos. Los primeros son la víctimas, los desposeídos y atacados; los segundos son los agresores.



Siempre intuimos para quien trabajábamos, y si lo aceptamos es porque consideramos que era lo mejor. Creer que la libertad o la democracia llegaría exclusivamente a través de la revuelta era, no solo era impensable sino estúpido.
La ciudadanía no estaba por la labor, no sentía la necesidad o, en todo caso, no creía que mereciese la pena luchar por ella. Y gran parte del país apostaba por la dictadura paternalista y permisiva.



A veces matar no es un crimen y otras no hacerlo podría serlo.


Ayer leía del Impresentable, una imaginaria historia cargada de sofisticada morbosidad, tan divertida y excitante como imaginaria. Y al terminarla recordé una historia parecida, real y mucho más morbosa y brutal. Y aun siéndolo, Amara me comenta que no fue la mejor ni la más salvaje.




Estos días de hospital y dolor han servido para demostrar dónde llega el límite del amor y la amistad.
Mónica ha venido cada día y no de visita sino para estar con su amiga, a oscuras o hablando con ella. José la venía a buscar y pasaba un par de horas para hacerle compañía. Joan ha movido cielo y tierra buscando los mejores médicos y Vicki a todas sus amistades, comprometiéndolas hasta el límite.
Cada noche Vicki me llamaba, la primera llorando desconsoladamente, su amiga-hermana-amante estaba gravemente enferma y no podía remediarlo. Vicki no es Mónica. Parece más fuerte y dura, y es todo lo contrario. Es difícil encontrar una persona con la templanza y seguridad de mi amiga.
Una noche la pasé con ella. Supongo que Amara se lo pidió, aunque no hubiera hecho falta. Mi compañera siente la necesidad de verme bien, feliz, y sabe que para ello nada mejor que la compañía de mi amiga-hermana-amante.
Hablamos de mil cosas, nos amamos y, divertida, leyó parte de este escrito.




A menudo, cuando rememoro mis historias, me doy cuenta hasta qué punto son impublicables de tan fantásticas y, en apariencia, imposibles. Y al escribirlas me contengo, quiero que sean verosímiles y las recorto.
Y todo esto viene porque ayer, de noche, pasé con la bicicleta frente una antigua casa-comuna y recordé quienes vivían y lo que se coció en ella. Cómo conseguí, sin mediar nadie más, la complicidad absoluta de innumerables médicos y enfermeras del Clínico. La información que recibimos, su ayuda en momentos difíciles, nos facilitaron y abrieron muchos caminos.


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miércoles, 11 de noviembre de 2009

EL ESPAÑOLITO MEDIO

El humano tiende a gastar más de lo que produce, a vivir del producto ajeno y del ahorrado durante millones de años por la naturaleza.
Hay la teoría, que las sociedades cooperativistas marxistas no funcionan o menguan con el paso del tiempo. Lo cierto es que existen sesudos estudios, entre ellos el de Elinor Ostrom, actual Nóbel de economía, que demuestran, gracias a la fotografía con satélite, que las sociedades excesivamente reguladas y asociativas tienen la tendencia de menguar.
Generalizar o utilizar la experiencia es un buen procedimiento para diagnosticar, pero no sirve de nada sin un exhaustivo análisis. Los médicos descubren más enfermedades y su procedencia por la estadística, que por su ciencia; ahora bien, sin el posterior estudio científico nunca darían con sus remedios.
La misma Nóbel demuestra, gracias al mismo sistema, que otra sociedad cooperativista prospera sin cesar. La diferencia con las anteriores reside en que aquellas son reguladas por el Estado y ésta por los mismos cooperantes. El marxismo, como sistema económico, nada tiene que ver con el fracaso o el éxito de ambas.
La política de contención al bloque del Este y que aceleró su caída, consistió en el pacto social. Lo contrario hubiese sido la ruina, que no el éxito del contrario, que ya estaba tocado de muerte por sí mismo, por su corrupción y su dogmatismo.
Los ciudadanos del Este de Europa no podían concebir, que sus teóricamente oponentes capitalistas prosperaran y los superaran con creces en derechos sociales y libertades. El sistema social fallaba en sus mismas bases: la económica y la del reparto del trabajo.
Si por fuerza vas a ganar lo mismo que el vecino, te esfuerces o no, seas más profesional o no, terminarás trabajando el mínimo imprescindible, lo que consideras justo para no sentirte ladrón; algo que termina siendo menos de lo necesario.



El humanito medio, si se siente injustamente explotado y manipulado, se convierte en vago, ladrón y cobarde.
El españolito medio, para no perder la costumbre, es, de los europeos, el más vago, ladrón y cobarde. El españolito medio solo puede compararse con el italiano, que si no fuera por su raza y geografía, se parecería más a un africano que a un europeo.
-En Nueva York se ha hecho un estudio sobre qué diplomáticos de la ONU, que pueden aparcar donde quieran, abusan de su condición. Evidentemente son los africanos junto a españoles e italianos, que les da lo mismo estar de trabajo, de fiesta o de copas por la noche. Ellos aparcan donde les place sin respetar ninguna convención-.
Somos, pues, bastante parecidos a los italianos, salvo que esos nos llevan ventaja temporal y experimental. Vamos... que cuando nosotros vamos, ellos suelen estar de vuelta.
El problema es más estructural que temperamental, porque el españolito medio, en contra del italianito, en cuanto emigra pierde, con asombrosa facilidad, sus vicios, por lo que esos parecen más superficiales que innatos, adquiridos a fuerza de circunstancias externas o demasiado recientes para haberse enquistado. El españolito medio, por tanto, es trabajador, honesto y valiente en su interior; pero la inercia lo reconvierte. Sólo cuando se encuentra lejos y se siente independiente y liberado, cuando el entorno es distinto, sobresale su temperamento primigenio.


Los gobernantes que ha tenido España han salido de lo más pícaro del españolito medio, no de lo más inteligente, capaz o trabajador. Si alguno de ellos ha intentado redirigir o doblegar el sentido de la marcha, ha sido prontamente relegado o la misma inercia del sistema lo ha reconducido.
Los gobiernos deberían premiar el esfuerzo, el trabajo y la industria, y penalizar la especulación y el pelotazo; deberían legislar adecuadamente para dejar claro lo que es robar, delinquir, apropiarse del producto del trabajo ajeno.
Nos debemos preguntar qué es delinquir.
¿Lo es escuchar la radio mientras se trabaja en una peluquería, como mi buen amigo y vecino de Hospitalet de Llobregat; o lo es pretender cobrar por ello?
¿Lo es dejar de pagar una vivienda por quedarse parado, previamente tasada por el banco; o que éste la embargue por una cantidad inferior a su tasación?
¿Lo es fumar marihuana en una fiesta; o que el banco blanquee el dinero producido por su comercio, a través de una multinacional de la moda?
¿Lo es talar un árbol muerto en un bosque; o que una conocida multinacional del mueble venda barato y se enriquezca, a costa de haber despoblado media Rusia?
Es evidente que la legislación y, por tanto, el poder que la emana, defiende al delincuente, siempre y cuando este tenga cara de banquero o sea amigo del poder; y perjudica al ciudadano corriente, el que trabaja a cambio de poco. Y mientras eso siga así, el españolito medio, el humanito corriente y moliente, tenderá a producir menos de lo que gasta, regocijándose con una cerveza en la mano; a buscar la baja laboral y, de conseguirla, chulear de ello con los amigotes del bar. Tenderá a no arriesgar nada suyo por la defensa de su identidad, por el sistema que la rige.



Hoy vemos lloriquear a los convergentes. Sus exconsellers han sido expuestos esposados y con sus pertenencias en una bolsa de plástico. Insinúan que creen en su inocencia, que tan solo eran comisionistas legales entre un alcalde corrupto y un constructor sinvergüenza.
Los convergentes consideran legal ganarse la vida así: traficando con relaciones y mercadeando terrenos, concesiones y recalificaciones a cambio de sustanciosas comisiones. Es parte de su idiosincrasia, de su manera de ser y pensar; lo encuentran natural, lógico y no sienten vergüenza en confesarlo.
Es legal, dicen. La ley los ampara.
A ti, colgado de mierda, propietario del bareto de la esquina; a ti, machaca plebeyo, peluquero de señoras... no te toca. Tú no tienes derecho a ser como los nuestros.
Los convergentes lloriquean. No lo hicieron cuando Mario Conde pasó por lo mismo, se saltó las normas del buen estafador y osó competir con los grandes del sector. Se lo merecía igual que el terrorista, el violador, la presunta asesina de la chavala sevillana que luego resultó inocente... Esos son puro plebeyos, la ley debe ser distinta con ellos.



Montilla pide perdón y el PSC se pone las pilas. No le queda más remedio. Sabe que la corrupción afecta directamente al electorado de su partido, no al de la derecha, que vive tranquilo en ella por ser parte de su sistema; tampoco al del nacionalismo, que se mueve como pez en el agua -Durán dice que la corrupción no es tanto problema, que siempre ha existido y no es necesario cambiar la legislación-
La desfachatez de los convergentes llega al extremo de proclamar que no es lo mismo un alcalde y un concejal que dos exconsellers. Lo que no dicen es que ellos apenas disponen de grandes alcaldías y ninguna consellería. Lo que da a entender hasta dónde llagaría la suya cuando las tenían. Pero esa no es la cuestión. Toda Catalunya sabe de sus meteduras de mano en la caja pública, tanto sus votantes como el resto.
El votante de izquierdas, por su idiosincrasia, pretende una sociedad más justa e igualitaria, donde la riqueza sea distribuida más equitativamente; por lo que su desafección en casos de corrupción es muy intensa. Este electorado se compone generalmente de trabajadores de base con nómina fija, que no pueden engañar, estafar o esconder al erario sus ganancias. El votante de la derecha se compone, en su mayoría, de empresarios pequeños o grandes, cuadros altos o intermedios, beneficiarios de comisiones y sobres bajo mano por resultados, negocios paralelos cuyos beneficios subrepticiamente se añaden a su bolsillo. Gente que, al contrario de los anteriores, pagan un seguro médico y escogen escuelas concertadas para sus hijos. En este grupo entra, en mayor o menor medida, el nacionalismo de derechas; y a éste su electorado le perdona los pecados, porque no lo elige por su buena administración o la honradez, sino para conseguir metas más elevadas.
Aun así la desafección en el electorado catalán es muy grande y llega a todos los ámbitos excepto, mal que le pese a CIU, al del nacionalismo españolista.



Tres meses para instalar un nuevo sistema de diseño y patronaje. Trescientos kilos de maquinaria y cuatro libros de texto. Y a mis cincuenta y ocho...
Si trabajara en un banco ya estaría prejubilado. Los jerifaltes de más de sesenta dirían que estoy pasado de rosca e impido la entrada de nuevas estrellas, sin experiencia, pero con agilidad y ambición; que ya no soy productivo. Lo cierto es que en plena crisis hemos vendido más que el pasado año, incluso que el anterior.
Ahora podré diseñar y crear patrones telemáticamente desde mi casa, sin moverme del sillón de mi pequeño despacho.
A mi edad, mira por dónde, estoy a punto de conseguir mi sueño: la quimera de trabajar desde un velero.


Amara acaba de salir del hospital. Es posible que los médicos se arriesguen o, mejor, arriesguen la poca salud que le queda y su cerebro, con una intervención de locura. Entienden, por fin, que en el estado que se encuentra no puede seguir viviendo; que es mejor arriesgar que permanecer, porque, paradójicamente, eso último es morir.
Ella está de acuerdo. Es lo que tanto ansiaba y que sus amigos se negaban a poner en práctica.
Si sale mal lo abandonaré todo y me disiparé. Nada me ata a esta ciudad y a este sistema. Si sale bien montaré una fiesta, la más grande que jamás se haya visto.


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domingo, 25 de octubre de 2009

QUIZÁ

No todos los partidos políticos son iguales, tampoco sus integrantes.
Eso dicen ahora, igual que con el PSOE de Felipe. Y me río porque uno no puede vivir al lado de un corrupto, confraternizar con él, frecuentarlo y quedarse tan ancho; pero aún menos trabajar rodeado de ellos, ser seguidor sin mojar en el plato.
Algunos partidos: IU, ERC... han presentado proyectos de ley para solucionar la financiación de los partidos y siempre se han encontrado el mismo muro: PSOE, PP y CIU. Se niegan sin dar explicaciones. Votan no sin más.
Por qué será?
Este mundo es muy sencillo. Para descubrir al delincuente solo hay que encontrar a quien beneficia el delito.
Es impensable que el resto de los diputados no sepan por qué deben votar que no, cuando ellos mismos reconocen públicamente que la solución pasa por crear la ley. Ahora bien, si existiera dejarían de medrar Don Vitos, los políticos de segunda y tercera deberían pagar los cochazos de su bolsillo, los trajes de sastre, la finca, el cole de los niños; ya no podrían alternar con los ricos... Y eso no funciona así. Hay que recalificar como sea.
Con la financiación bajo mano se reparten muchas comisiones. A menudo la mitad se queda por el camino. ¿Quién va a quejarse?
Después de todo el yerno tiene que hacer su primer milloncejo. Después el suegro ya lo presentará al italiano por lo de los periódicos, al inglés por lo de las carreras.
El presidente, los ministros... igual están limpios. Esos ya tienen un buen sueldo y la pensión vitalicia. Lo que hay que cuidar es la granja, no fuera que se rebote, el aparato del partido, todos esos que, gracias a la subrepticia financiación, medran como nuevos ricos.



Cobran en dividendos, ya que son accionistas. Es una manera de hacerlo por resultados, como cualquier consejero financiero. El problema es que ganan más por la ficción que por la realidad, por la especulación que por la productividad.
Llaman a los directores de zona...
- Menos repartir crédito y tonterías y más mover el dinero en la bolsa. Hoy toca que nuestros clientes compren tal y vendan cual. ¡AH! Y como le debemos un favorcillo al socio americano, hay que invertir en aquel fondo de pensiones de los ferreteros del Medio Oeste-
Pero hoy eso ya no funciona y el banco ha perdido millones con el invento. Ya no pueden cobrar por resultados, las acciones han caído.
No hay problema, dicen. Nos subimos el sueldo y nos montamos una prejubilación millonaria. ¿Cómo vamos a dejar de ganar ese dinero si ya nos lo hemos gastado?

Como no vayamos con ojo nos cargaremos la paz social, algo que no me molestaría, pero sí a la mayoría.
La experiencia enseña que la sociedad cambia durante los tiempos convulsos, y no estamos en ellos, pero sí a un paso.
¿Alguien concibe, en el siglo que vivimos, millones de parados sin subsidio?
Parece que sí. Ahora bien, existen dos maneras de evitar el caos: invertir en policía y convertirnos en un Estado autoritario o hacerlo en procurar riqueza y trabajo para todos.
Desde un punto de vista humano, lo primero no se sostiene, desde el económico tampoco. No obstante, una parte del país no lo ve así o, mejor, no ve más allá de su nariz.



Ya solo quedamos los seis y separados. Unas veces nos vemos con José y Mónica, otras con Joan y Vicki, nunca juntos. Eso es imposible.
De Anna no sabemos nada, un día desapareció sin más, tal como siempre ha vivido.. Si la sigo por internet la descubro en la Pampa argentina, en México, a veces en París. A Anna siempre le gustó París. La volveré a ver, siempre ha sido así. Eso dice Mónica.

La intransigencia y la visceralidad han conseguido lo que parecía imposible.
El entierro de un amigo, el más joven de nosotros, lo acaba de demostrar. Amara estuvo todo el día con la familia y los vio pasar de uno en uno, a hurtadillas, a horas intempestivas para evitar el encontronazo. Muy patético.
El resultado, me decía, es que se encontraron. Entonces: la conversación vacua, sin contenido, de pocos minutos. Amara se reía. Ella, por el contrario, podía congeniar con todos. No quiso, prefirió, por una vez, ser cómodo y distante público, el que tras la función aprueba o desaprueba, ora con aplausos, ora con silbidos. Esta vez, por el lugar y el momento, prefirió la sonrisa.

Estuvo en mis manos forzar otro final. No quise. La enfermedad de mi compañera junto la estupidez de algunos agotaron mi espíritu. Quizá todos esperaran un gesto, un último esfuerzo... pero no.
¿Qué hubiese sido sino el aplazamiento de un anunciado final?



Hace tiempo, al tener conocimiento de nuestra historia, Joan se enfureció. No confiamos en él, no lo tuvimos en cuenta.

Nos enseñaron a detectar el engaño de la misma manera que practicarlo.
Nadie podía seguirnos, nadie... Solo Anna estaba preparada y se involucró, pero conservando su independencia.
Anna, la libre e independiente; Mónica, la luchadora disciplinada; y Pau, el frío estratega.
Curioso que fuéramos tan sensibles al amor, a la amistad, al cariño... que sintiéramos tanta empatía por los demás.



Dicen que el asesino no siente empatía por nadie, que solo uno de cada cuatro soldados dispara con ánimo de herir o matar.
Durante la segunda guerra se descubrió que tres de cada cuatro fusiles apenas eran disparados, aquello no iba con sus dueños, ni estando su vida en juego. Los mandamases, esos a los que les faltaba la suficiente empatía, tomaron cartas en el asunto, no podían permitírselo, y decretaron la revisión de los fusiles. Los soldados pronto encontraron la solución: disparaban fuera del radio de acción.
Se podría hablar de los pilotos de bombardero, de los que decidían el momento de soltar su carga. Hoy sabemos que los norteamericanos bombardean poblaciones afganas sabiendo lo que hacen, a quién asesinan; algo parecido a lo sucedido en Gaza con los palestinos, o en Sarajevo, cuando los serbios disparaban sus morteros sobre los mercados atestados de gente.
Supongo que los militares deben tenerlo estudiado. El bombardeo, sea artillero o aéreo, es anónimo. No ves a quien matas y siempre queda la excusa de pensar que la víctima es estúpida, la culpable; porque ¿qué hacía allí. Es que no sabía que iban a bombardearla?
Las tripulaciones de los bombarderos norteamericanos creían, gracias al esfuerzo de psicólogos adiestrados para el caso, que lanzar fósforo sobre las ciudades japonesas evitaría muertos y acortaría la guerra.
¿Inocentes, estúpidos o cómodos engañados? Pienso que lo último.

De pequeño recuerdo a un viejo alemán explicar a mi abuelo, que eran muchas las veces que los bombarderos “erraban” su objetivo al arrasar día tras día la misma zona. Los mandamases aliados también solucionaron el problema gracias a los reconocimientos aéreos y la concienciación colectiva. El amigo alemán, turista de camping y pescador como mi abuelo, le contó como un día murieron centenares de personas. Según parece se refugiaron en una zona recién bombardeada creyendo que no repetirían.



Abuso del quizá, del tal vez, del es posible... e intento evitarlo sin éxito. QUIZÁ sea producto de mi inseguridad, de estar constantemente preguntándome si lo que escribo y pienso es auténtico.
Nunca he estado seguro de nada y esto me atormenta. Mil veces tuve que decidirme con inmediatez, sin aparente duda, para que el resto, los que de mis divagaciones dependían, sintiera la seguridad que carecía.
No soy hombre rápido ni de grandes reflejos, prefiero meditar, planear cada una de mis acciones, incluso mis gestos. QUIZÁ por eso tanto me guste el mar en su estado más salvaje, para soliviantar mi espíritu y mi carácter, desafiarlos, forzarlos a tomar decisiones inmediatas y determinantes.
La mar gruesa, el timón aferrado con fuerza, las grandes olas, la vista fija en ellas para sortearlas o enfrentarlas con un gesto decidido en una milésima de segundo. Luego la calma, sentir la dureza de mi musculatura por la tensión sufrida.
Mis compañeros se mantenían tranquilos porque me veían seguro, sonriendo, mientras ellos se mantenían de pie como podían, agitados por el movimiento y el mar que invadía la cubierta.
Y el viento, su aullido. Y el estruendo del mar al chocar contra las invisibles pero perceptibles rocas. Y la oscuridad. Y el tormentín hinchado y la mayor rizada a un tercio, tensa y en movimiento para intentar bordear el maldito cabo, cuyo faro apenas se vislumbraba por la espuma del mar y la niebla.
Soy un hombre que gusta de la tranquilidad y la calma, y al que le llama el desafío y la lucha; que siempre anda preguntándose lo que puede devenir o devino de sus actos; que, paradójicamente, nunca se arrepiente de ellos.



El hombre que consideramos normal, antes de matar debe concienciarse. No es suficiente el temor o saber que si no actúa, él será la víctima.
El hombre normal, antes de matar debe dejar de serlo, sentir odio, asco hacia su enemigo, desprecio, nunca indiferencia; debe considerarle alimaña, jamás un semejante. Y no cegarse, mantener su cerebro frío. Y no verlo como víctima hasta serlo, y sí enemigo inteligente, fuerte y peligroso; y tan imprevisible como el mar tempestuoso.
Y después el horror.
El hombre normal tiembla y llora después de matar. Unos lo hacen por dentro, en el alma, otros no pueden y exteriorizan sus sentimientos.

Nadie tiene la obligación de llegar más allá de donde puede. La naturaleza no nos ha hecho omnipotentes, tan sabios que podamos controlar el destino.
La naturaleza te puede hacer fuerte, la inteligencia avispado, el adiestramiento eficaz, y las vicisitudes del entorno, su crueldad e inhumanidad, el resto.



De Mónica sentí su silencioso dolor al recibir la orden precisa. Aun sin haberlo llevado a cabo, su alma se rompió y nadie pudo recomponerla, ni siquiera yo.
- Haz lo posible para que no sea necesario-
Lo hice y no fue suficiente. No supe hacerlo mejor, aunque entonces creí que sí, que más no se podía. Fui quien le dio la orden. Era nuestra vida, nuestro futuro y el de nuestra lucha lo que estaba en juego.
Traté de estar a su lado, ser los dos como siempre había sido. No quiso. QUIZÁ creyera que era su trabajo y quisiera salvaguardar mi cínica inocencia, sentirse sucia en soledad.



Y almuerzo con un amigo político. Me habla de Gurtel...
- No todos somos iguales. Solo los corruptos y quienes los defienden se escudan en eso- Poner como excusa a Filesa es una estupidez, da asco, repugna.
Arenas, Cospedal... el PP entero, ya que esta última es su portavoz, sus votantes, esos que en Valencia, cuando se les pregunta dicen que todos hacen lo mismo. Será allí, digo yo, en la Valencia esperpéntica y patética, la del cemento y las urbanizaciones sin agua y alcantarillado.
Y es un dirigente de CIU, uno de estos que dicen no ser corruptos, pero que no sabían vivir sin repartir dádivas entre los amigos. Y me comenta lo mal que lo pasan sus colegas del PP en Euskadi.
- A esos tipos los mataban, tenían que ir con escolta sin saber lo que les sorprendería mañana. Han sufrido y se han jugado la vida por sus ideas, y ahora deben soportar que los comparen con semejantes payasos-
Y me río. Como maravillosamente bien. En una mesa cercana está Laporta con dos, se supone, invitados. Paga la casa barcelonista y el menú no debe bajar de los 150 euros. Antes de sentarse nos ha saludado. Se conocen de encuentros políticos, económicos o vete a saber. El palco del Barça es algo grande. Allí se cuece poco, pero se codea gente con mucha influencia y grandes negocios.
Hoy nadie me invita y tampoco invito. Mi viejo amigo no lo aceptaría. No está bien visto.
Y hablamos de nuestro pasado, de nuestras antiguas fiestas, las más grandes y calientes que puedan recordarse. Y me pregunta por los viejos amigos, por Biel y Anna, por la atractiva Mónica, por Amara, la mujer más salvaje, tórrida y abierta que hombre alguno haya podido conocer, por... pero no por José, que lo ve a menudo, aunque a él nunca le pregunte, la convención se lo impide.



Me llama Pili. Dice que últimamente escribo diferente, que me puede salir caro.
Mi amiga hermana lee mis escritos antes de ser editados, corregidos y censurados. Pili no entra en el blog, por tanto no sabe que edito solo lo publicable.
Me llama desde las Canarias, a partir de ahora solo nos comunicaremos por correo y muy espaciadamente. Pili a comenzado una nueva vuelta al mundo.
Estas Navidades las pasará en el Caribe. Se lo cuento a Amara y me dice que le gustaría pasarlas con ella en Cuba.
Veremos... todo depende de su salud y la solución que el médico dé a su nueva hernia.

lunes, 12 de octubre de 2009

TESTIMONIO DE TERESA FORCADES. Lo que no quieren que sepamos

http://www.youtube.com/watch?v=07o8vyRDDYU



En este enlace el vídeo de Teresa Forcades:
 TESTIMONIO DE TERESA FORCADES. Lo que no quieren que sepamos.

EXTRAÍDO ÍNTGRAMENTE DEL BLOG DE : GATOPARDO


1. DATOS CIENTÍFICOS

- Los dos primeros casos conocidos de la nueva gripe (virus A/H1N1 cepa S-OIV) se diagnosticaron en California (EEUU) el día 17 de abril de 2009 [1]
- La nueva gripe no es nueva porque sea del tipo A, ni tampoco porque sea del subtipo H1N1: la epidemia de gripe de 1918 fue del tipo A/H1N1 y desde 1977 los virus A/H1N1 forman parte de la temporada de gripe de cada año [2]; lo único que es nuevo es la cepa S-OIV [3] [4]
- Un 33% de las personas mayores de 60 años parecen tener inmunidad para el virus de la nueva gripe [5]
- Desde su inicio hasta el 15 de septiembre del 2009, han muerto de esta gripe 137 personas en Europa y 3.559 en todo el mundo [6]; hay que tener en cuenta que cada año mueren en Europa entre 40.000 y 220.000 personas a causa de la gripe [7]
- Tal y como han manifestado públicamente reconocidos profesionales de la salud – entre ellos el Dr. Bernard Debré (miembro del comité nacional de ética de Francia) y el Dr. Juan José Rodríguez Sendín (presidente de la asociación de colegios de médicos del Estado Español) – , los datos obtenidos de la temporada de gripe que ya han pasado los países del hemisferio sur, demuestran que la tasa de mortalidad y de complicaciones de la nueva gripe es inferior a la de la gripe de cada año [8]

2. IRREGULARIDADES QUE HAY QUE EXPLICAR

- A finales de enero del 2009, la filial austríaca de la farmacéutica norteamericana Baxter distribuyó a 16 laboratorios de Austria, Alemania, la República Checa y Eslovenia, 72 Kg. de material para preparar miles de vacunas contra el virus de la gripe estacional; las vacunas tenían que ser administradas a la población de estos países durante los meses de febrero-marzo; antes de que ninguna de estas vacunas fuese administrada, un técnico de laboratorio de la empresa BioTest de la República Checa decidió por su cuenta probar las vacunas en hurones, que son los animales que desde 1918 se utilizan para estudiar las vacunas de la gripe; todos los hurones vacunados murieron; se investigó entonces en qué consistía exactamente el material enviado por la casa Baxter y se descubrió que contenía virus vivos de la gripe aviar (virus A/H5N1) combinados con virus vivos de la gripe de cada año (virus A/H3N2); si esta contaminación no se hubiese descubierto a tiempo, la pandemia que sin base real están anunciando las autoridades sanitarias globales (OMS) y nacionales, ahora seria una espantosa realidad; esta combinación de virus vivos puede ser especialmente letal porque combina un virus que tiene un 60% de mortalidad pero es poco contagioso (el virus de la gripe aviar) con otro que tiene una mortalidad muy baja pero con una gran capacidad de contagio (un virus de los de la gripe de cada año) [9]

- El 29 de abril del 2009, cuando hacía sólo 12 días que se habían detectado los dos primeros casos de la nueva gripe, la Dra. Margaret Chan, directora general de la OMS, declaró que el nivel de alerta por peligro de pandemia se encontraba en fase 5 y ordenó que todos los gobiernos de los estados miembros de la OMS activasen planes de emergencia y de alerta sanitaria máxima; un mes más tarde, el 11 de junio del 2009, la Dra. Chan declaró que en el mundo ya teníamos una pandemia (fase 6) causada por el virus A/H1N1 S-OIV [10]; ¿cómo pudo declarar algo así cuando, de acuerdo con los datos científicos expuestos más arriba, la nueva gripe es en realidad más benigna que la gripe de cada año y, además, no es un virus nuevo y ya existe parte de la población que tiene inmunidad?; lo pudo declarar porque en el mes de mayo la OMS había cambiado la definición de pandemia; antes de mayo del 2009 para poder declarar una pandemia era necesario que muriese a causa de un agente infeccioso una proporción significativa de la población; este requerimiento – que es el único que da sentido a la noción clínica de pandemia y a las medidas políticas que se le asocian – fue eliminado de la definición el mes de mayo del 2009 [11], después que el 26 de abril los EEUU se hubiesen declarado en “estado de emergencia sanitaria nacional”, cuando en todo el país sólo había habido 20 personas infectadas de la nueva gripe y ninguna de ellas había muerto [12]

3. CONSECUENCIAS POLÍTICAS DE LA DECLARACIÓN DE “PANDEMIA’

- En el contexto de una pandemia es posible declarar la vacuna obligatoria para determinados grupos de personas o incluso para el conjunto de los ciudadanos [13]

- ¿Qué le puede ocurrir a una persona que decida no vacunarse? Mientras no se haya decretado que la vacuna es obligatoria, no le puede ocurrir nada; ahora bien, si llegase a decretarse la obligatoriedad, el estado tiene la obligación de hacer cumplir la ley imponiendo multa o prisión (en el estado de Massachussetts la multa propuesta para este caso podría llegar a los 1.000 dólares por día que pasa sin que te vacunes [14])

- Frente a esto, hay quien puede pensar: si me obligan, pues me vacuno y ya está, total, la vacuna es más o menos como la de cada año, tampoco hay para tanto…

- Es necesario que se sepa que hay tres novedades que hacen que la vacuna de la nueva gripe sea diferente a la de cada año: la primera novedad es que la mayoría de los laboratorios están diseñando la vacuna de manera que con una sola inyección no sea suficiente y sean necesarias dos; la OMS recomienda también que no se deje de administrar la vacuna de la gripe estacional; quién siga estas recomendaciones de la OMS se expone a ser inyectado tres veces; esto es una novedad que teóricamente multiplica por tres los posibles efectos secundarios, pero en realidad nadie sabe qué efectos puede causar, pues nunca antes se había hecho algo así. La segunda novedad es que algunos de los laboratorios responsables han decidido añadir a la vacuna coadyuvantes más potentes que los utilizados hasta ahora en la vacuna anual; los coadyuvantes son sustancias que se añaden a la vacuna para estimular el sistema inmunitario; la vacuna de la nueva gripe que está fabricando el laboratorio Glaxo-Smith-Kline, por ejemplo, contiene un coadyuvante llamado AS03 (una combinación de escualeno y polisorbato que multiplica por diez la respuesta inmunitaria; el problema con esto es que nadie puede asegurar que este estímulo artificial del sistema inmunitario no provoque enfermedades auto inmunitarias graves al cabo de un tiempo (como la parálisis ascendente de Guillain-Barré) [15]; y la tercera novedad, que distingue la vacuna de la nueva gripe de la vacuna de cada año, es que las compañías farmacéuticas que la fabrican están exigiendo a los estados que firmen acuerdos que les proporcionen impunidad en caso de que las vacunas tengan más efectos secundarios de los previstos (ej: está previsto que la parálisis de Guillain-Barré afecte a unas 10 personas de cada millón que se vacunen); los EEUU ya han firmado un acuerdo que libera tanto a los políticos como a las farmacéuticas de toda responsabilidad por los posibles efectos secundarios de la vacuna [16].

UNA REFLEXIÓN

Si el envío de material contaminado que fabricó la casa Baxter en enero no hubiese sido casualmente descubierto, se habría producido efectivamente la gravísima pandemia con el potencial de causar la muerte de millones de personas que algunos están anunciando. Es inexplicable la falta de resonancia política y mediática de lo que ocurrió en febrero en el laboratorio checo. Aún es más inexplicable el grado de irresponsabilidad demostrado por la OMS, por los gobiernos y por las agencias de control y prevención de enfermedades en declarar una pandemia y promover un nivel de alerta sanitaria máxima sin base real. Es irresponsable e inexplicable hasta extremos inconcebibles la billonaria inversión de euros obtenidos del erario público destinados a fabricar millones y millones de dosis de vacuna contra una pandemia inexistente, mientras no hay suficiente dinero para ayudar a millones de personas (más de 5 millones sólo en los EEUU) que a causa de la crisis han perdido su trabajo y su casa.
Mientras no se aclaren estos hechos, el riesgo de que puedan distribuirse vacunas contaminadas este invierno y el riesgo de que puedan llegar a adoptarse medidas legales coercitivas para forzar la vacunación, son riesgos reales que en ningún caso hay que infravalorar.

En caso de que la gripe siga tan benigna como hasta ahora, no tiene ningún sentido exponerse al riesgo de recibir una vacuna contaminada o de sufrir una parálisis de Guillain-Barré.

En caso de que la gripe se agrave de forma inesperada, como ya hace meses que anuncian sin tener ninguna base científica un número sorprendente de altos cargos – entre ellos la directora general de la OMS –, y de repente empiecen a morir a causa de la gripe muchas más personas de lo que es habitual, aún tendrá menos sentido dejarse presionar para vacunarse, porque una sorpresa así sólo podrá significar dos cosas: 1. que el virus de la gripe A que ahora circula ha sufrido una mutación; 2.- que está circulando otro (u otros) virus. En ambos casos la vacuna que se está preparando ahora no serviría para nada y, teniendo en cuenta lo que ocurrió en enero con la casa Baxter, pudiera ser que incluso fuera la vía de transmisión de la enfermedad.

UNA PROPUESTA

Mi propuesta es clara:

- Además de mantener la calma, tomar precauciones sensatas para evitar el contagio y no dejarse vacunar, cosa que ya proponen muchas personas con sentido común en nuestro país.

- Hago un llamamiento a activar con carácter urgente los mecanismos legales y de participación ciudadana necesarios para asegurar de forma rotunda que no se podrá forzar a nadie en nuestro país a ser vacunado en contra de su voluntad, y que los que decidan libremente vacunarse no serán privados del derecho a exigir responsabilidades, ni del derecho a ser compensados económicamente (ellos o sus familiares) en caso que la vacuna les cause una enfermedad grave o la muerte.

Autora: Dra. Teresa Forcades, hermana benedictina .
Publicado en www.benedictinescat.com/Montserrat

NOTAS

[1] Zimmer SM, Burke, DS. Historical Perspective: Emergence of Influenza A (H1N1) viruses. NEJM, Julio 16, 2009. p. 279

[2] ‘The reemergence was probably an accidental release from a laboratory source in the setting of waning population immunity to H1 and N1 antigens’, Zimmer, Burke, op. cit., p. 282

[3] Zimmer, Bunker, op. cit., p. 279

[4] Doshi, Peter. Calibrated response to emerging infections. BMJ 2009;339:b3471

[5] US Centers for Disease Control and Prevention. Serum cross-reactive antibody response to a novel influenza A (H1N1) virus after vaccination with seasonal influenza vaccine. MMWR 2009; 58: 521-4.

[6] Datos oficiales del centro europeo para el control y prev. de enfermedades (www.ecdc.europa.eu)

[7] Datos oficiales del centro europeo para el control y prev. de enfermedades (www.ecdc.europa.eu)

[8] Cf. Le Journal du Dimanche (25 juliol ’09): Debré: ‘Cette grippe n’est pas dangereuse’; cf. La Razón (4 septiembre ’09): Rodríguez Sendín: Cordura frente el alarmismo en la prevención de la gripe A

[9] Cf. Virus mix-up by lab could have resulted in pandemic. The Times of India, sección de ciencia, 6 marzo 2009.

[10] http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2009

[11] Cohen E. When a pandemic isn’t a pandemic. CNN, 4 de mayo ’09. http://edition.cnn.com/2009/HEALTH/05/04/swine.flu.pandemic/index.html

[12] Doshi Peter Calibrated response to emerging infections VMJ 2009;339:b3471

[13] Falkiner, Keith. Get the rushed flu jab or be jailed. Irish Star Sunday, 13 septiembre ’09.

[14] Senate Bill n. 2028: An act relative to pandemic and disaster preparation and response in the commonwealth. 4 agosto ’09. Cf. Moore, RT. Critics rage as state prepares for flu pandemic. 11 septiembre ’09. WBUR Boston.

[15] Cf. Vaccination H1N1: méfiance des infirmières. www.syndicat-infirmier.com/Vaccination-H1N1-mefiance-des.htlm

[16] Stobbe, Mark. Legal immunity set for swine flu vaccine makers. Associated Press, 17 Julio ’09.

Otras obras de Teresa Forcades:

* CRIMENES FARMACEUTICOS. (Para leer online o descargar en Scribd.com)

lunes, 5 de octubre de 2009

DE BICIS

El Ayuntamiento no para de instalar parkings de bicicletas, y cada día menos gente las ancla allí por los innumerables robos.
Hace poco a un joven amigo le robaron una, se la había comprado unos días antes y aunque de segunda mano era muy buena. Ayer me contaba que ya tenía otra. Vio a un magrebí subir al tren con una de calidad parecida, le dijo...
- Esta bici es mía, la conozco por una marca que hice en la barra y el número de serie-
El morito se fue corriendo abandonándola.
Los moritos no tienen bicis buenas, no pueden ni quieren pagarlas. Es así de triste.
- Ahora ya sé que debo hacer la próxima vez que me la roben. Ir a uno de esos barrios, buscar una de buena y parecida, y anunciarme como su propietario. Seguro que el tipo sale corriendo ante la amenaza de llamar a la policía-
Me horrorizo... No me gustaría estar en el pellejo de un morito, ni siquiera siendo la bicicleta suya. Las buenas nunca lo son, es cierto; pero vivir con el miedo en el cuerpo, cobrar de vez en cuando doscientos euros a la semana y no tener ni para el Metro... mientras que una bici regular ya vale los doscientos.
Jóvenes, moritos... ¿Quién dispone de este dinero para comprar una bici?
No hay semana que no descubra un nuevo aparcamiento. Los viejos tienen cadenas colgando, algún cuadro o una rueda abandonada y una bici de algún despistado, aún intacta, recién salida de la tienda e inocentemente anclada.
El consistorio no se cansa, ya debe tener contratada la instalación, aunque igual es para gastar el dinero como sea.
Ahora la oposición se echa las manos a la cabeza con el asunto de las docenas de informes que no sirven para nada, confeccionados antes de terminar el año para rematar el presupuesto, agotarlo y evitar su previsible recorte del próximo año.

El famoso Bicing es un desastre. Sus bicis casi nunca van bien, están pinchadas, el asiento se hunde o no frenan.
Hace poco intenté coger una. No hubo manera. Cuando ya me había hecho la idea de andar, a la vuelta de la esquina encontré una abandonada; la cogí... iba bien. Al llegar al sitio donde iba estuve tentado de dejarla tal como la había encontrado. Después de todo las hay a montones por el suelo, apoyadas en una pared, en un árbol... incluso en un aparcamiento público; y las furgonetas de la empresa ni las recogen.
El Bicing cuesta treinta euros al año. En París veinticinco y las bicis son mejores, más difíciles de extraer sin la tarjeta; y un joven parisino gana el doble que uno barcelonés.
Somos españoles, ¡qué coño! Catalanes aquí, pero en cuanto salimos del terruño, unos íberos cualquiera, unos colgados con esperanza de medrar gracias a las sobras europeas, unos tipos que solo piensan en ahorrar en investigación para aumentar los subsidios; unos mamarrachos de la cola de Europa, que soñaron estar a la cabeza porque unos cuantos imaginaron que su suelo era de oro.

Me río de esos que se consideran distintos, que por tener una lengua propia, cuya riqueza sólo es cuestionada por cuatro estúpidos que no la conocen, ya se sienten diferentes.
¿En qué consiste la diferencia?
Yo estoy harto de buscarla y todavía no la he encontrado, ni siquiera en el Karakorum, allá donde todo es distinto, el color de las piedras, el aire, la luz... excepto ser humano.



La gente se escandaliza. El consejero delegado del BBVA ha cobrado tanto y cuanto... Y me río. Eso es problema de los gilipollas de sus accionistas.
Los mismos que hoy se rasgan las vestiduras porque un tipo cobra eso, mañana gritarán histriónicamente el nombre de su ídolo, que ha costado lo mismo y cobra el doble por golpear con el pie una bola y enseñarles sus musculitos y su bronceado. Pero lo que me más me fascina es que en este caso son ellos los que pagan.
El consejero delegado del BBVA, que, con la inestimable ayuda de los sucesivos gobiernos, ha sido partícipe que su empresa sea una de las más grandes del mundo, está afincado fiscalmente en España; mientras el que patea la bola nadie lo sabe.




Me duele ver a tantos chavales no poder jugar a baloncesto. La ficha cuesta trescientos cincuenta euros, no obstante, al club cada jugador le cuesta noventa o cien euros más. La diferencia la enjuagamos con la lotería de Navidad y pequeñas esponsorizaciones. El Ayuntamiento no nos da ni las gracias.
Somos uno de los clubes más baratos de la ciudad, sin embargo, no todos pueden pagar. No hay solución. Sería injusto y peligroso subir la cuota a unos para no cobrar a otros.
Siempre tenemos alguien que no paga. Tres o cuatro chavales. Padres alcohólicos, violencia, paro... Horror a fin de cuentas. El club es un escape para esos chavales. Cada día los encontramos en la puerta esperando que alguien la abra. Siempre son los primeros en entrar y los últimos en salir.
Hace poco uno de mis compañeros, harto de ver al padre de dos chavalas borracho, de bar en bar cada tarde y hacer caso omiso a los avisos, habló de dárselo a las niñas... La semana que viene, si vuestro padre no paga, no podréis seguir jugando.
- Seguro que entonces pagará- Nos dijo
- Seguro que las niñas no volverán y nos las encontraremos correteando por la calle- Respondí.
Solo de pensar en eso se me pone la piel de gallina. Con tantos años transcurridos, aún recuerdo la cara de la secretaria de mi escuela reclamándome el dinero, amenazándome...
Lo solucionamos hablando con el responsable de su trabajo, un viejo conocido. La empresa pagó la ficha y se la descontó del salario. Desde entonces el energúmeno nos mira mal.
¿Cuántos chavales deben rabiar por jugar sin poder? ¿Cuántos esconden su impotencia, disimulan avergonzados su pobreza? ¿Y cuántos han abandonado el deporte a causa de la crisis?
Muchos. Clubes enteros han desaparecido.




Ahora se descubre que muchos departamentos de la Generalitat, de los ayuntamientos desarrollan estudios inútiles que no sobrepasan una cierta cantidad, de esta manera evitan su fiscalidad. Lo hacen, como decía antes, para redondear la cantidad asignada en el presupuesto, la que no han podido gastar por abandono de los proyectos.
Existe una industria para ello, que ya está acostumbrada, con urgencia y a final de año, a confeccionar estudios sin ningún fin. Algo que provoca picaresca...
Por qué preocuparse si nadie va a leerlos, deben preguntarse. Es entonces cuando aparecen trabajos de miles de euros hechos con recortes de revistas y periódicos pegados sobre unos folios con una reseña adecuada.
Podríamos pensar que el objetivo es la financiación de los partidos, pero lo dudo. Las cantidades, aunque grandes, unitariamente son demasiado pequeñas y están repartidas entre varias empresas. Lo que sí, es que normalmente son propiedad de familiares de los responsables. Así, cientos de miles de euros son desviados para enriquecer a unos cuantos.
Existe la denuncia, pero los mandamases hacen caso omiso de ella, no les importa. Saben que hoy serán electoralmente castigados, pero también que la competencia hará lo mismo y volverán a gobernar. A nadie se le ocurre cambiar el sistema, no interesa.
Les propondría hacer unos cuantos estudios sobre cualquier cosa interesante, por el módico precio de doce mil euros cada uno. Serían confeccionados por las escuelas como prácticas de la asignatura de ciudadanía y servirían para financiar a los clubes, y así hacer que las cuotas fueran asequibles para todos, y su precio en proporción de la declaración de renta. Seguro que nos llevaríamos una sorpresa, que los estudios serían más interesantes y prácticos que los realizados por el sobrino de turno. El problema es que de poco servirían, dado la vagancia y estupidez de sus destinatarios.




En mi escuela, como toda catalana que se preciara, se esquiaba y se jugaba a jockey sobre patines. Mis amigos lo hacían y alguno de ellos terminó siendo campeón del mundo.
No había invierno que no se organizaran un par de expediciones al Pirineo para practicar el esquí. Pocos nos quedábamos.
A mí no me estaba permitido, quizá por esto me atrajera tanto la alta montaña, la que podía llegarse en tren o autobús. Cuando volvían los escuchaba embelesado, cualquier historia se me antojaba fantástica, una gran aventura. Y más tarde lo quise parodiar como mejor sabía, con las largas, costosas y peligrosas travesías invernales, con la nieve, el frío y las fuertes ventiscas.
Ada no se perdía ninguna salida y el sobrecogimiento que me producía era terrible. Escuchaba con trece, catorce años... las aventuras de mis amigos, las escapadas que hacían de noche a las habitaciones de las chicas para reír e imaginar lo imposible.




Ada...
Recuerdo su larga, lacia y morena melena, sus preciosos y oscuros ojos, sus bien marcadas cejas, su recta nariz, su maravillosa sonrisa. Era bella, todos lo decían, a todos gustaba y casi todos competían por ella.
¿Celosía juvenil? ¿Pasión?
Hoy se me hace difícil de describir. Nunca más sentí lo mismo, ni siquiera por Amara, por Mónica. No creo que fueran celos y, de ser así, los padecí durante poco tiempo.
A los once, doce... no creo que los haya; y después todo fue muy rápido. A los dieciséis, pese la pasión que sentía por ella, ya tenía la certeza que nunca la conseguiría como mujer. Y, sin embargo, un día de Navidad, después de haberla presentado a mis hijos en una parada muy parecida a la que tuvimos de jóvenes, quedamos en vernos y cenar aquella misma noche. Seguía drogándose y vivía en una nube de egoísmo y desorientación anímica. La acompañé a su casa, pequeña, de una planta, al otro lado del Tibidabo y rodeada de bosque. Me recordó la que compartí con Lourdes. El dormitorio estaba cubierto por un colchón sobre una estera y muchos cojines. Me acosté con ella, hicimos el sexo. Aún conservaba aquella serena belleza que tanto me había desquiciado, pero no sentí nada, solo decepción. No se lo conté a nadie, por primera y única vez ni a Amara. Hoy aún no sé el por qué.