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lunes, 16 de septiembre de 2013

POLÍTICAMENTE INCORRECTO

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Ante el inevitable conflicto que se avecina y del que hace años venimos avisando, más propio de un país bananero que de uno europeo, uno se pregunta qué debe hacer.
Está claro que una mayoría de los que hoy gritan o se manifiestan a favor de una consulta o de la independencia, en caso que el gobierno central ponga algún impedimento no moverían un dedo por ella, que es lo que terminará pasando.
De todos los que conozco, que son muchísimos, solo cuatro o cinco estarían dispuestos a invertir su tiempo en algo más que un fin de semana de encuentros, charlas o reclamaciones; lo justo para levantar el ánimo o llenar la cabeza a los cuatro que dejarían la piel por su causa.
Ninguno de los que lucharon a mi lado a favor de la democracia, estaban en ninguna de las concentraciones del 11 de septiembre, ni siquiera Mónica, que es nacionalista.
Ninguno de mis conocidos que fueron a la concentración, que son muchos, movieron un dedo por la libertad y la democracia, cuando tanta falta hizo.

¿Qué hacer después de haber dejado la piel por un ideal llamado democracia, en un lugar donde pocos la merecen?
¿Qué hacer cuando no crees en banderas ni naciones, o en unos parámetros culturales que te incrustaron al nacer, tan irreales como inventados?
Estoy harto de explicar que he sentido más empatía por dos pastores pashtunes, en la cumbre de una montaña en el norte de Cachemira, que con la mitad de mis vecinos. Que he sentido más cercanía con aquel comandante paquistaní, que con la mayoría de los que se dicen compañeros. Que he sentido más amistad y amor por Jasmin, mi amiga hermana marroquí, que por la mayoría de los que aquí se hacen pasar por amigos.
Es eso lo que cuenta, el espíritu de las personas, de la gente que has amado y sentido tuya, que te ayudó estando perdido sin pedir nada a cambio, sin medir el posible provecho.
Por qué debería pelear por una gente que no lo merece, por unas fronteras en las que no creo y por una cultura que intentan colarte distinta, pero que es idéntica a la del vecino. Lo único por lo que debo luchar es por el respeto que merece mi idioma, por nada más, y si lo atacan me encontrarán enfrente.
Hoy todos hablan de consulta democrática, cuando no respetan las ideas de los demás y solo son hermanos en el momento de ondear la bandera que un conde impuso hace más de mil años. Saludan como hermanos a los magrebís que se han manifestado junto a ellos, incluso se sentirían fantásticos si lucharan a su lado, pero en el momento de estrecheces cada uno a su casa.

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12 comentarios:

  1. Querido amigo:
    Esperaba con ansia tu entrada sobre el tema. He leído cientos de soflamas idealistas con mucho corazón y poca cabeza.
    Me cuesta opinar. Me duele que siendo pueblo llano y no de allí, se me maltrate, se me llame ladrona o que pueda vivir de lo que robamos a los catalanes. A veces, saco la impresión de que el resto de España no sufrimos ni hemos sufrido las barbaridades de cualquier gobierno, ni de la dictadura y vivimos del cuento de vuestras aportaciones.
    Una cadena humana por una bandera o una independencia es una tontería, si no se lee bien, la letra pequeña y de la que va a sacar rendimiento el gobierno de turno, tan dañino como el de aquí, (me refiero al autonómico) o de cualquier lugar.
    Si esa cadena hubiese sido por la sanidad, la educación, los derechos humanos. Por esos niños que no tienen para comer, ni asistir a clases, Por esos mayores desatendidos, me hubiese sentido muy feliz. Nadie recordó otros 11 de Septiembre. Una pena.

    Me conoces y sabes como pienso. No creo en las banderas ni en los guetos. Me siento en casa allí, aquí y donde vaya y no habrá frontera que eso vaya a cambiar. Como bien dices, son las personas las que me hacen sentir así. Tú, Carmeta, Joan y varios más que no llegaste a conocer allí y varios que viven aquí y no se sienten extranjeros. A veces hay que ver las cosas desde lejos para ver más claro.

    Dice J. Reverte (jeje):
    "Todo nacionalista tiene un bisabuelo que llegó como un intruso a un país que no era el suyo"
    Puede que tenga razón....

    * ¿Podrías poner Gobierno central y no Madrid? Madrid tiene su propio gobierno tan dañino y tan de derechas como el vuestro e igual que el gobierno central, pero va siendo hora que se empiece a distinguir.

    Gracias y un abrazo.

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  2. ¡¡AMÉN BIS, PAU!!

    Me admira la gente que como tú o LAURA os manifestáis y colocáis en lo políticamente incorrecto, donde más cuesta, ahí... en el centro del huracán, siendo catalanes y viviendo en Cataluña, donde hay que ser muy valiente para ser políticamente incorrecto...a los demás ser políticamente incorrectos nos sale gratis... casi gratis.

    Supongo que el haber viajado tanto te da la perspectiva que les falta a quienes no han salido de sus cuatro paredes mentales y por eso necesitan colocar paredes, fronteras fuera...ya lo dijo Unamuno o Pío Baroja o... Cela, no sé... da igual quien dijera eso de que los nacionalismos se curan viajando... yo creo que es muuuy cierto. Lástima de un tour al rededor del planeta a quienes suponen que unas fronteras o una bandera cambia algo que no haya dentro de la gente...la gente es lo que importa, sea cual sea su bandera... necesitamos buena gente que nos gobierne bien, con la bandera y las fronteras que les de la gana, que de verdad les importe lo que siente y necesita su pueblo...desgraciadamente aun a los políticos que hacen hondear las banderas de los nacionalismos, les importan tres el sentir de los suyos o sus necesidades... van a lo que van, a mantenerse en el poder, si es con banderita propia mejor, así se colocan arriba del todo para seguir haciendo lo que siempre hicieron con otra bandera.


    Por eso me gustas PAU ( te he leído en silencio...raro en mi, pero es verdad:-) porque tú sientes, porque cuando tocó hiciste y eso es lo que vale, lo que te legitima y para mi eso es lo correcto y lo único que importa.


    Enhorabuena, un gusto leerte y un beso.

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  3. Rayas en el suelo, palabras sobre papel, sobre las que algunos quieren elevar murallas para encerrar dentro la libertad y mandar sobre los demás, sí nos dejamos, claro, que en mi terruño va a ser que no...De los idiomas, cuantos más mejor, unos para las cosas de la mente y otros para las del corazón...Un abrazo...

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  4. Buenas tardes, me ha invitado Maria a leer tu entrada y no puedo más que coincidir contigo en gran parte de tus planteamientos.
    Parece ser que las personas deban estar al servicio de la economía y los territorios, cuando yo pienso que son las economías y los estados los que deben estar al servicio de las personas.
    Con tu permiso te dejo un enlace a otro blog de Barcelona.
    Un saludo.

    P.D. Si te ha incordiado la visita las quejas a Maria, que ha tenido la culpa...

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  5. Fijaos, por favor, que yo no estoy en contra de una consulta.
    De lo que estoy en contra es de la llenada de coco que ha habido, tanto de un lado como de otro. De que la mayoría de esos que chillan les importa un comino la democracia, que para mí es la esencia de todo, aunque sus gritos hagan mención de ella. Y lo sé porque los conocí en su día, porque oí sus voces y lo que pensaban, porque vi como se escondían tras lanzar la piedra para que otros cargaran.
    En un mundo con la más pura democracia, con libertad de enseñanza, de opinión y de compartir lo mucho que nos une y lo poco que nos separa, solo los enfermos serían nacionalistas.

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  6. Ni una coma coma que añadir, te avalan los hechos, y eso es lo que importa, de gestos estamos hasta el orto.

    Beso

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  7. Nadie con respeto a la democracia puede estar en contra de consultar a la gente, lo que algunos vemos un poco raro es ¿porque solo se consulta una cosa? o ¿porque no se consulta, por ejemplo, las listas abiertas, el sistema electoral u otros pequeños detalles?. Con su permiso.

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  8. Temujin.
    Tu eres pirata y todavía no lo sabes

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  9. Así sea.
    Ni una coma.

    Saludos en rojo y negro.

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  10. Amigo Pau: Yo tampoco creo en fronteras.
    Seguro que habrás vivido (en 1ª ó 3ª persona) algunas guerras... ¡y muertes! Aquí, en nuestra Europa, todavía no se han apagado los rescoldos de la de -la ya desaparecida- Yugoslavia...
    Tú y yo tuvimos la desgracia de convivir con "don Francisco" bastantes años: "¡Catalán: habla la lengua del Imperio!" Tengo claro que los sentimientos se tienen o no; pero que no se pueden eliminar por ningún tipo de Decreto... ni siquiera de Constitución.
    Cuanto más se niegue y se impida ese -presunto- "derecho a decidir", los que hasta ahora no se sintieran nacionalistas... ¡se acabarán sintiendo! (me estoy sintiendo hasta yo, que soy de Madrittt). Es la reacción más lógica a este tipo de prohibiciones o "imposibilidades"; las personas -y los sentimientos- son así.
    Lo que no me gustaría -jamás- es oír hablar mal de un catalán (o de un "español") sólo por el hecho de serlo. Y, menos aún, de que hubiera el más mínimo enfrentamiento (ni derramamiento de sangre, por supuesto) por eso...
    Reconozco que a mí, al menos, me suena fenomenal lo de "Visca Catalunya lliure!"... Insisto: y eso que soy de Madritttt...

    Koldo

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  11. Hola Koldo.
    Una de las situaciones que se están dando en Catalunya es que infinidad de gente que no sentía necesidad, ahora abraza el independentismo, así como otro gran número ha dejado de sentir apego a España. Es decir, ha descubierto que uno puede relacionarse con un sueco, tener hijos y convivir con él sin necesidad que ninguno de los dos pierda su identidad. Ya no es necesario haber viajado para darse cuenta de eso, solo con la experiencia diaria es suficiente.
    Al catalán con profunda raigambre española ha dejado de importarle dejar de ser español oficialmente, de modo que la indiferencia supera al españolismo obsesivo.
    Yo, sin embargo, sigo sin creer que las cosas se solucionen poniendo más fronteras sino destruyéndolas. La antigua Checoslovaquia es un buen ejemplo, ya que ahora los mismos que la desmontaron querrían echarse para atrás. La Europa de los Estados debe desaparecer, a no ser que la queramos destruir.

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